Esta semana no va a haber fotos actualizadas, así que voy a hacer un poco de estadística y comparaciones. Es clásico el dicho de que la estadística no miente, que lo que miente son las interpretaciones de las estadísticas. Pero también es cierto que la estadística es el único medio relativamente objetivo que tenemos de observar la realidad.
¿Por qué pinto en los gráficos los gobiernos del PSOE y del PP?
Determinados medios de información están difundiendo la falsa imagen de que las medidas de los últimos años contra los accidentes de tráfico no han servido para nada. Por ello, sin añadir más comentario a la gestión de unos y otros, en el gráfico vemos perfectamente hacia dónde tienden las cosas, y cuál es la situación real, aparte de los comentarios oportunamente desinformados que se leen en determinados periódicos y se escuchan en determinadas radios y televisiones.
Gráfico 1. Muertos por cada 10.000 habitantes
Comparamos el número de fallecidos por cada 10.000 habitantes que suceden en la provincia de Salamanca, en España, y en los 27 países de la Unión Europea. El cálculo es quizá el más cercano a la realidad, porque vincula el número de accidentes con el número de habitantes; además, nos da una cifra relativa (muertos por cada 10.000 habs) que nos permite comparar equitativamente datos de territorios con distintas poblaciones.
Lo primero que nos sorprende es que España está peor situada que la Unión Europea. La entrada de 12 nuevos países en la UE parecía que nos igualaba en las estadísticas en todos los aspectos. Sin embargo, vemos una estadística en la que aún estamos bastante peor que el resto.
Eso, al menos, nos sirve para interpretar que hay margen de mejora; no hemos llegado a una barrera infranqueable, porque otros países están por debajo de ella. El objetivo, por el momento, lo marca Europa.
Posiblemente los datos de la UE27 son tan bajos por el gran peso en población que tienen Alemania, Francia y Gran Bretaña (con una tasa mucho más baja que la española), mientras que países con tasas de accidentes más elevadas que España no afectan en exceso a la estadística por el poco peso de su población.
La segunda sorpresa, que no es sorpresa, pero sí es desagradable, es la pésima situación de la provincia de Salamanca. Con datos mucho peores que España, vemos cómo en algunos años la tasa es de casi el doble que la UE27. Por un lado, vemos que la tasa fluctúa mucho, un efecto obvio al tratar con cifras de 60, 70 fallecidos (un solo accidente con 4 muertos puede trastocar seriamente la serie). Sin embargo, a pesar de las fluctuaciones, la deriva es claramente desalentadora.
Hay que destacar que la autovía entre Salamanca y Tordesillas (A-66) fue inaugurada en 2000, y los tramos hasta Ciudad Rodrigo comenzaron a inaugurarse en 2003, aspectos que, sin embargo, no tienen un reflejo claro en el gráfico. La interpretación que se puede hacer de este hecho es que los accidentes en carreteras secundarias tienen bastante peso en el gráfico, mientras que las autovías pueden estar marcando la tendencia a la baja del global en Salamanca.
El único aspecto positivo es la clara tendencia a la baja de todas las series, tanto de Europa, como de España y de Salamanca. A la espera de los datos finales de 2006 (la estadística completa apareció los dos últimos años a finales de octubre), todo parece indicar que nos estabilizamos claramente en tasas de menos de 1 muerto por cada 10.000 habitantes al año. Sigue siendo malo, pero peores son los 2,15 de Salamanca en 1995. (Vaya desde aquí un recuerdo y un homenaje a mi gran amigo Riki, que falleció en septiembre de 1996 tras un accidente en la carretera de Fuentesauco).
Gráfico 2. Muertos en España en términos reales

El segundo gráfico hay que leerlo con más cautela, pues tan solo nos da un dato (el de muertos en carretera) sin tener en cuenta que durante toda esa serie temporal ha aumentado el parque de vehículos y la población.
No es útil para realizar comparaciones, ni realmente para sacar conclusiones válidas, pero sin embargo sí es claro para ver la tendencia que traía la estadística desde 1994, y la tendencia que ha seguido a partir de 2004, incluso antes de la implantación del carnet por puntos.
Es un tema muy delicado, en el que cualquier decisión de los gestores implica directamente que haya más o menos muertos en la carretera, así que no se puede analizar frívolamente. No vamos por el camino malo, pero todavía queda mucho por hacer. Y no vale echarle sólo la pelota a la DGT; conducir conducimos todos.
Como indico en los gráficos, los datos corresponden a fallecimientos a 30 días por causas directamente achacables a accidentes de tráfico sucedidos en vías urbanas e interurbanas. No incluyen atropellos. Los datos son los publicados por la Dirección General de Tráfico (número de accidentes), el Instituto Nacional de Estadística (población) y Eurostat (accidentes y población de Europa).