La mayor novedad que presentó la DGT de cara a la campaña de Semana Santa fue la instalación de 175 nuevos radares fijos en la Red de Carreteras del Estado. Por primera vez se anunciaba la instalación de estos dispositivos fuera de las autovías.
En total, actualmente se encuentran en funcionamiento 317 radares, con el objetivo de llegar a 500 a finales de año. Adicionalmente, la DGT posee otros 300 radares móviles, lo que hará un total de 800.
Pero hay una pequeña diferencia: los 175 radares fijos nuevos no siempre multarán. Sólamente existen 68 radares, que rotarán en esos 175 nuevos emplazamientos. Para el conductor será imposible distinguir si la “cajita blanca” tiene dentro el radar o no.
En principio, esta medida pretende ofrecer la idea de que el objetivo es más disuasorio que recaudatorio. A partir de ahí cada uno puede tener su opinión personal. La mía es que faltan todavía muchos más radares, aparte de que echo de menos campañas para que la gente utilice correctamente las luces -hace medio año estuve a punto de ser arrollado por una furgoneta a las 12 de la noche en la rotonda de Leclerc a la que no ví porque no llevaba encendidas las luces- o para que la gente utilice el carril de la derecha cuando hay más de uno en cada sentido.
En la nota de prensa del Ministerio de Fomento se habla de los criterios para la instalación de estos radares: en puntos negros, en puntos conflictivos (intersecciones, túneles)) y en carreteras secundarias.
Radar en la N-501
Como podeis ver en las imágenes, el nuevo radar se encuentra situado exactamente en la desviación hacia Gimialcón (unos 5 kilómetros antes de llegar a Peñaranda desde Ávila) y en sentido Salamanca.
El tramo en el que se ha instalado (puesto que está en dirección Salamanca, hablo en esa dirección) es una larga recta de varios kilómetros, con muy buena visibilidad, en la que no es nada raro ver auténticas salvajadas. Al final de esta recta se encuentran una curva fuerte a la derecha sin visibilidad y otra seguida a la izquierda (justo antes de entrar en la provincia de Salamanca).
Es una zona en la que siempre ha habido muchos accidentes, tanto en la recta (por adelantamientos kamikaces de coches potentes) como en las curvas (porque si no se va atento al acelerador se llega bastante rápido a una curva que debería estar limitada a 80). Por otro lado, el radar está señalizado un kilómetro antes con una señal de advertencia.
Por todo ello, y sin ánimo de crear polémica, yo aplaudo la instalación de este radar. Es estremecedor ver accidentes en la carretera, y en este tramo yo he visto ya dos en el último año.